miércoles, 14 de agosto de 2013

"Siempre habrá días frescos"



(Si gustas, te recomiendo escuchar mientras lees)


 
-"Mami, no quiero levantarme, ¡qué ganas de seguir acostada!"- Musitaba mi hija Eliana de 7 años entre balbuceos soñolientos y sábanas suaves. Así como este día hoy amaneció deliciosamente fresco me he dado cuenta que todos los días tienen algo muy especial.
Fotografía: Angélica McHarrell
Con el paso del tiempo he llegado a la conclusión de que Dios, la vida o el universo, nos da de vez en vez respiros. Esos respiros que llenan nuestro espíritu y alma de una frescura inigualable y que pueden compararse con lo que nos pasa a través de los días y me parecería estar escuchando hasta el leve aleteo de los colibríes en las buganvilias del patio, así de calmo, así de lleno.

Y justo cuando sentimos que el aire se nos escapa y las fuerzas parecen desvanecerse, llega éste oasis en medio de la incertidumbre a recordarnos que todo tiene un propósito y que estamos encaminados a cumplirlo. Pero no siempre nuestros días serán así y nos es necesario encontrar la respuesta para no desesperar en el trayecto.

Tal vez sólo sean algunos peldaños que debamos subir, de todos tamaños, colores y sabores, pero no por eso menos importantes y considerablemente necesarios para fortalecernos. No es regla que la vida tenga que ser complicada o difícil, pero si éste es nuestro caso, miremos con atención nuestro entorno.

Y si acaso no encontramos una respuesta lógica a los días de desespero, pongamos atención ya que estos siempre nos traerán enseñanza y aprendizaje y con ello, sabiduría. Esa sabiduría que posteriormente necesitaremos para sobrellevarlos.

Sí, esos días en los que tal vez sangremos un poco, o un mucho. Días en los que la boca se nos secará y sentiremos nuestros labios partir y la lengua pegada al paladar. Días en los que la rutina nos esté matando de hastío. Y es ahí donde la sabiduría adquirida actuará por encima del desespero, porque siempre habrá días de lluvia, días de fresco amanecer.

Así pues, tratemos de reaccionar con el mejor de los ánimos y la mente lo más clara posible, no importa lo que suceda, siempre, siempre, aún en la peor de las situaciones, podremos aprender que la vida constantemente nos está dando invaluables lecciones y todas son para fortalecernos.

"Colores de anochecer" Fotografía: Angélica McHarrell

Tal vez no siempre se aplique a nosotros, pero servirá para que otros vayan sobre el camino pavimentado que alguna vez nos tocó construir y al final de día, nos vayamos a dormir con la certeza de que avanzamos en nuestro caminar y que el día siguiente tiene mucho que ofrecer.

Cuidénseme mucho y descansen en la confianza de que todo siempre tendrá una solución, y habrá días de remanso. Y si no es así, es porque probablemente no hemos aprendido algo y eso nos está deteniendo hacia la evolución de nuestro ser y a llegar nuestro destino.

"Sólo cierra tus ojos, respira hondo, siente el viento en tu rostro y da el primer paso..."

Con cariño
Angie