jueves, 3 de octubre de 2013

"REGRESANDO A CASA"




Platicando con un amigo que es de Cuba, me sorprendió mucho cuando me dijo a qué se dedicaba: a la colombofilia, que básicamente es cría y adiestramiento de palomas para convertirlas en palomas mensajeras, capaces de volver a su palomar desde puntos distantes, (para ser sincera desconocía completamente el tema), entonces él me mandó la liga de un video que me pareció muy interesante e instructivo llamado "Volver a Casa" un corto documental sobre palomas mensajeras el cual, precisamente, me inspiró a esta entrada de Blog.

En este documental nos muestran como las palomas, siendo criadas con cariño y esmero, son capaces de volar grandísimas distancias para regresar al hogar de donde ellas saben pertenecen. Aquellos que las crían inclusive las conocen por nombre y cada una tiene su respectivo lugar en el palomar el cual tambien conocen perfectamente.

Lo más sorprendente fue el saber que una de ellas ¡tardó tres años en regresar!, inclusive se notó que sus alas habían sido cortadas para que ya no volara y, aun así, ella regresó.

Las palomas tienen grandes enemigos como lo son los halcones, quienes las cazan y las matan y ellas recorren grandes travesías con viento, sol, lluvia, frío o altas temperaturas para lograr su objetivo.

Fueron muy utilizadas durante las guerras para llevar mensajes claves e importantes que salvaron muchas vidas y hay palomas que han sido condecoradas por estos motivos. Ahora ellas se utilizan mayormente para competir.

Estas palomas pueden regresar solas o en parvadas, sanas o hasta heridas de muerte si perder su visión: regresar al hogar.

Viendo todo esto, comprendí muchas cosas como el sentido de volver a ese lugar al que pertenecemos pero, no hablo del lugar físico ni donde nacimos o fuimos criados,  donde crecimos o de donde son nuestros padres, hablo de ese lugar interior en cada uno de nosotros de donde  por lo general nos alejamos. Ese lugar que nos dice quiénes somos, en qué creemos y como es nuestra esencia como ser que existe, en pocas palabras, nuestra IDENTIDAD.

Suele suceder que con el tiempo, las amistades, nuestra misma familia y otros factores que nos rodean, nos tornan en personas muy alejadas de lo que en verdad somos, ya sea por protegernos porque fuimos heridos, por querer causar buena impresión en los demás, por imitación y muchas otras cosas, a veces sin darnos cuenta y otras simplemente porque así lo decidimos.

No es lo mismo crecer, cambiar y aprender para superarnos que dejar de ser uno mismo, honesto y real, transparente y sin dobleces. Tú conoces tu nombre, tu lugar, tu hogar.

Aunque hayas sido llevado en cautiverio y te hayan mutilado por dentro, herido por fuera, con palabras, con acciones, con ausencias, lo más importante es ¡REGRESA A CASA!, regresa a ti mismo, vuélvete a tu esencia.

No importa que tan lejos estés de ella ni cuánto tiempo te tome regresar, que tan contaminado, dolido o hasta desinteresado te encuentres, ni cuantos “halcones” haya en tu ruta de regreso, cuando vuelvas a ti, sabrás porqué nunca debiste dejarte y entenderás que te debes ser fiel, fiel a esa esencia, a lo más puro de ti.

Te envío un abrazo fuerte.