martes, 17 de noviembre de 2015

DE LO DULCE Y LO SUAVE.

"La vida nos enseña de muchas maneras, unas no tan lindas como qusieramos pero al final del día siempre hay algo que se puede y se debe aprender. Si no se comprende el porqué, hay que dar tiempo.

Ya será.

Sin actuar guiados únicamente bajo las emociones cuando se tiene que racionalizar y recordando que se juzgan las situaciones no a las personas, porque puede ser que en un futuro haya que tragarse aquellas palabras, aunque eso, también será una valiosa lección..."

Historias mentales...

"No te hagas historias mentales en situaciones que no puedes controlar, sufrirás sin sentido y puedes llegar a tomar una decisión equivocada.

La vida es suficientemente enredada, como una gran telaraña después de la tormenta.
Espera y verás que, generalmente, todo está en tu cabeza y no en la realidad."

¡Gran día para todos!
A.McHarrell

viernes, 28 de agosto de 2015

"QUISIERA"


Quisiera no ser tan bajita
que necesite un banco para alcanzar cualquier cosa.

Quisiera no ser de piernas tan cortas
y tener que caminar al doble de velocidad
que la mayoría para ir a su paso.


Quisiera no tener dos pies izquierdos
porque en la clase de ‘step’ me tropiezo con el banco y no logro hilar los pasos. 


Quisiera no tener tan cortos los brazos
y que me haya rechazado el maestro en mi primera clase de violín.

 
Quisiera no tener el talle tan corto
que cuando me hacen un vestido, la costurera piensa que se equivocó y lo descose.

 



Quisiera no ser alérgica al cigarro.
Quisiera no tener tan sensible la piel.
Quisiera no necesitar anteojos.
Quisiera no ser intolerante a la lactosa.

Quisiera no ser tan friolenta.
Quisiera no ser tan calurosa.
Quisiera comprender mejor las matemáticas
Quisiera no tener que medirme en mis gastos.


Quisiera no tener bolsas debajo de los ojos
y que mi columna no tuviera una desviación.

Quisiera que de niña no me hubieran molestado tanto
por tener mis dientes chuecos y ser tan flaca.

Quisiera no tener la cara tan redonda.
Quisiera que no me tronaran las rodillas.


Quisiera…
Quisiera que esta lista no fuera tan larga.

Pero, todos estos ‘quisieras’ solo me hacen QUERER

-Mirar siempre hacia arriba.
-Quemar más calorías al tener que caminar más rápido porque mis piernas son cortas.
-Abrazarte más fuerte porque mis brazos no te pueden rodear por completo.
-Perseverar para no hacer el ridículo en la clase.
-Esforzarme más en las abdominales para que mi cintura se note.
-Jamás intentar fumar.
-Querer sentir tu roce.
-Acercarme más y sorprenderme con los detalles pequeños porque de lejos no los veo.
-Querer conocer nuevos alimentos.
-Tenerte cerca.
-Que me gusten las duchas frías para que mejore mi circulación sanguínea.
-Hacer ejercicios matemáticos para tener mi mente alerta.
-Ahorrar y aprender a reparar cosas yo misma.

-Querer mis ojeras porque hacen expresiva mi mirada.
-Entender que la belleza la tenemos todos y lo que para mí es un defecto, a ti es lo que más te puede gustar.
-Querer sonreír porque soy feliz.

-Tomarme mi tiempo para subir cada escalón.
-Darme cuenta de mi fragilidad...

Porque toda esta lista me hace quien soy, quien fui, quien puedo y quiero ser.

Me hace ser creativa y buscar siempre la alternativa, el otro camino, llegar a donde quiero. 


Porque me provoca, me alienta, me pule y me satisface.
 
Me reta a no rendirme, a saltar más alto, a estirarme más lejos, a mirar más arriba, a conseguir lo que quiero.

Me hace comprender que hay cosas que no puedo cambiar y que las debo aceptar.
Me hace ser única.

Me hace ser yo y ser agradecida porque no me falta nada.
¿Ya tienes tu lista?

Con cariño, Angie.


martes, 26 de mayo de 2015

DANDO UN PASO HACIA ADELANTE, (con dos de azúcar, por favor).

El ser humano fallará, mil veces lo hará, lo harás, lo haré...

Te fallarán, me fallarán, nos defraudaremos unos a otros, con intención o sin ella. Pero, ¿cómo permanecer y no acabar solo como el ermitaño amargado de la colina o la llorona?

Sin mirar lo acontecido, hay que sopesar todo lo bueno que ha tenido la relación, o pueda tener, (amigos, padres, hermanos, pareja, vecinos etc.), siendo sinceros: ¿aquella falta pesa más que todo lo pasado?, y aún así, hay que dejarla de lado para poder vivir.
 
No estamos obligados a nada, pero nos sería muy provechoso meditar y matar un rato el 'yo ofendido' ejerciendo el perdón. Considerar la situación como si yo fuera quien hubiera fallado. Generalmente no es tan grave como lo creemos en el momento y de eso nos damos cuenta días después, cuando todo se ha enfriado y a veces ya no hay vuelta atrás.


No está en el tamaño de la ofensa o en el perdonar o no, sino en la madurez de espíritu y cualidad de carácter donde radica el secreto para vivir en esta tierra. Siempre estaremos rodeados de gente, nos guste o no, nos necesitan, los necesitamos y en los momentos más álgidos veremos de qué estamos hechos, ellos, nosotros, tú, ustedes, yo y todos los demás...


Y tú, ¿cómo te lo vas a tomar?: ¿solo? o con dos de azúcar.
Los quiero, Angie.

lunes, 23 de febrero de 2015

"OJO CON ELLAS..." Por Jorge Eduardo Cinto.



Andan por ahí, con su atrevido miedo, portando sus cuarenta y tantos, lindas, leídas, viajadas, sensibles.
Ojo con ellas.
Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron. Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas. ¡Ahí estaban!, intactas, brillantes, soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa.

Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas.
Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucha hasta el dolor; sabrán distinguirla, no lo dudes.
Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad.

Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.

Saben del amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris.
Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía.
Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa.


Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ella, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítale un café con tiempo; no recurras al email, preferirán sin duda un poema en servilleta.

No les hagas promesas, no les vendas imagen, mejor exhibe tu autenticidad mas despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común.

Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital.
Avanzan por un camino incierto, pero elegido.
En su cartera, fotos, un perfume y algunas lágrimas.
En su mirada, una decisión...
Ojo con ellas…tal vez, si tienes suerte, hay una en tu camino.

AUTOR: Jorge Eduardo Cinto. Publicado en Escritores de Tucuman Siglo XXI
https://www.facebook.com/Jorgecintorelatos 
Gracias.

sábado, 21 de febrero de 2015

"LA TORMENTA PERFECTA NO DURA PARA SIEMPRE..."

 
"No siempre las cosas resultan como deseamos, tomamos decisiones equivocadas que nos llevan por un mar de penas y dolor, pero es ahí donde entra el carácter y el temple de espíritu. Hoy puede ser un día de lluvia, de tormenta y lloro, pero recuerda que después de la lluvia, siempre sale el sol, SIEMPRE.
Tal vez te sorprenda, pero el poder está en ti.

Plántate sobre tus pies y da la cara.
Seca tus alas, siente el viento en tu rostro y no pierdas aquello que deseas con todo el fuego de tu corazón..."
A.McHarrell

domingo, 4 de enero de 2015

En la búsqueda de la felicidad.

Parecieran días interminables llenos de situaciones varias. De esos días en los que piensas: "¿me levantaría con el pié izquierdo?"
Nuevamente hoy tuve que ponerme el disfraz de "arregla-todo" cuando mi boiler o calentador de agua de paso, como les llaman, (esos que la calientan cuando esta corre por un serpentín de metal expuesto al fuego en el momento que abres la llave del agua caliente). Debo confesar que estaba realmente molesta y estuve a punto de patear el aparato y hasta se me "aguaron" los ojos por la impotencia ya que dicen que los problemas no vienen solos, sino de a 3 en 3 y este era ya el tercero de la fila. Con la prisa por delante y dos chiquillos esperando la regadera, me determiné a reparar el problema. Llamé a los técnicos en el asunto y me argumentaron estar de vacaciones y no regresar hasta el 5 de enero del 2015. ¡No podía esperar hasta entonces!


Con el tiempo he aprendido, (y con la lectura de ya varios manuales de "Problemas Frecuentes" y por lo que le pregunta a uno la operadora del sistema de cable), que hay que empezar por lo básico: las conexiones. Me fijé primeramente que hubiera gas en la casa, (el combustible que usan estos cachivaches para calentar el agua), si no tenía mangueras rotas etc. A continuación y como ya conocía algo del funcionamiento de estos dispositivos me dispuse a revisar el sistema eléctrico osea, las baterías. Este sistema se maneja por encendido a base de chispa, esa chispa, obviamente es generada por una pequeña corriente eléctrica de dos baterías tipo "D" de esas grandotas que todos conocemos del conejo con el tambor, en fin, abrí el compartimento de las pilas, lo limpié y revisé percatándome de cierta oxidación en uno de los contactos. Después de limpiar y lubricar con WD-40 acomodé todo nuevamente sólo para darme cuenta que esto tampoco había resuelto el problema. Probé con baterías nueva y nada funcionaba. 

Después de casi una hora de maniobras, me convencí de que no habría otra más que adentrarme en la situación, con un razonamiento sobre cómo se transporta la electricidad, y habiendo forzado las manijas de los reguladores de calor, quité la tapa del calentador, tomando todas las precauciones de apagado y cerrado de llaves para evitar un accidente pensando en que tal vez me podía topar con algún cable desconectado o "algo así". Jamás había abierto una cosa de estas pero eso, como es mi costumbre, no me impidió hacerlo. Di una mirada a todas las conexiones y cablerío empolvados y me di cuenta que todo estaba perfectamente bien conectado y sin corrosiones. Sacudí con una brocha, "por si" era eso pero nada, seguía sin comprender el problema.

Recordé entonces el muy socorrido YouTube en el que siempre encuentra uno de todo, sí, de TO-DO, hasta con lo que no quisiera uno toparse. Por fin di con un video titulado: "Corrección de problemas comunes de calentador de paso BOSCH" 
 
MICROPROCESADOR
A pesar de que mi boiler no es de esa marca, sabía que todos son "masomenos" lo mismo. Entre las soluciones que daba el sujeto en el video encontré la que probablemente me podría servir. Él hablaba de un micro interruptor, si una pequeña cajita negra con una lámina y un "botoncito" que se levanta cuando la laminita se mueve generando la tan deseada chispa que encenderá todo y pondrá en óptimo funcionamiento el aparato. Sí, un pequeño cuadrito de apenas 1.5-2 cms era el corazón de la operación y el técnico recomendaba "sensibilizar" este pequeño aparatito para que, en caso de tener poca presión de agua, esto no impidiera que el boiler encendiera. Lo único que había que hacer, era levantar un poco y con mucho cuidado dicha laminita para doblarla hacia afuera, sólo un poco y quedaría listo. 

Sin pensarlo dos veces, corrí a mi destripado calentador y localicé este "microcomosellame", me di cuenta que la laminita estaba muy pegada y empolvada y con un pequeño pincel y el mil usos WD-40 limpié todo, levanté la lámina y la doble como sugería en el video. Una vez habiendo realizado la maniobra, lo cerré con su tapa, puse las manijas y tornillos adecuados e hice la prueba final. Fui a la cocina y abrí la llave del agua caliente y como un sonido celestial, (si, nuevamente), escuché el "click-click" de la chispa y el fogonazo que no dejaban lugar a dudas. Celebrando con una danza ancestral por toda la cocina, mis críos y yo cantábamos felices por el triunfo logrado.

Mientras veía a mis hijos celebrar conmigo este hecho tan simple pude comprender como es que la vida vez tras vez nos da una gran lección, ante un problema de nada vale el llorar, enojarse ni "despotricar". Todo comenzó a fluir y pude concentrarme en cuanto canalicé mi frustración y energía hacia resolver la situación y no dejarme dominar por la desesperación, llegando finalmente a la conclusión de cómo es que en algo tan pequeño puede estar la solución. A menos sensibles seamos, más grande nos parecerá el problema y menos lo podremos resolver. Pude apreciar que más que el vapor del agua que ahora salía de mi llave, lo verdaderamente importante fue vernos ahí, abrazados riendo a carcajadas por los bailes desaliñados y las voces mal entonadas de un sonsonete burlón de celebración. El amor que mis hijos me profesaban en su sencillez y mirada honesta hacia mí.

No seamos "duros" a nuestro entorno, quitemos todo el polvo, lubriquemos y sensibilicemos nuestros sentidos y más que todo sintonicemos nuestros corazones, no solo para la solución y tal vez prevención de los problemas venideros sino para apreciar la felicidad que tenemos al alcance de la mano. Decimos que la buscamos sin darnos cuenta que todo lo que necesitamos está ahí, en frente nuestro.

Con cariño: Angie.
Dedicado a mis más grandes tesoros: mis hijos.

sábado, 3 de enero de 2015

2015



Queridos amigos, hermanos, los que han sido de años, los que están destinados a ser y los que fueron alguna vez; aquellos que pasaron brevemente y a los que se quedarán para siempre.

Más que buena fortuna, les deseo un universo de todo aquello que anhelan, lo que han buscado y no encuentran, lo que han deseado con el corazón y ha sido negado hasta ahora. Sólo cada uno de ustedes sabe lo que tiene dentro y ahí, justo en ese lugar, en ese tiempo y desde entonces sigue sin estar. También deseo fuertemente que su felicidad madure, perdure y se fortalezca al igual que su espíritu y que puedan permanecer con ustedes todo aquello que han conseguido gratuitamente o con esfuerzo. Aquello que les haga plenos y que les provoque reconocerse a sí mismos.

Agradezco este 2014, por soportarme y por todo lo que me han dado sin pedirlo, esperando que en este comienzo de año podamos seguir caminando en el sendero lleno de montañas y valles, soles y lluvias, encantos y decepciones; mieles y amarguras que de todo tiene esta gran vida que corre por nuestras venas y brota por nuestros poros.

¡Los quiero muchísimo!

Con cariño: Angie.