sábado, 3 de enero de 2015

2015



Queridos amigos, hermanos, los que han sido de años, los que están destinados a ser y los que fueron alguna vez; aquellos que pasaron brevemente y a los que se quedarán para siempre.

Más que buena fortuna, les deseo un universo de todo aquello que anhelan, lo que han buscado y no encuentran, lo que han deseado con el corazón y ha sido negado hasta ahora. Sólo cada uno de ustedes sabe lo que tiene dentro y ahí, justo en ese lugar, en ese tiempo y desde entonces sigue sin estar. También deseo fuertemente que su felicidad madure, perdure y se fortalezca al igual que su espíritu y que puedan permanecer con ustedes todo aquello que han conseguido gratuitamente o con esfuerzo. Aquello que les haga plenos y que les provoque reconocerse a sí mismos.

Agradezco este 2014, por soportarme y por todo lo que me han dado sin pedirlo, esperando que en este comienzo de año podamos seguir caminando en el sendero lleno de montañas y valles, soles y lluvias, encantos y decepciones; mieles y amarguras que de todo tiene esta gran vida que corre por nuestras venas y brota por nuestros poros.

¡Los quiero muchísimo!

Con cariño: Angie.